Nos aproximamos por carretera a una casa muy particular al borde del Pantano de San Juan. Un sensor oculto reconoce al vehículo y las compuertas motorizadas de la finca se abren en el más absoluto silencio para volver a cerrarse una vez las hemos traspasado.
Las luces que brillaban suavemente en las paredes, escaleras y rampas exteriores de la casa y en el jardín aumentan su potencia de forma notable para iluminar los senderos. Todo está automatizado, desde los sistemas de seguridad hasta la climatización pasando por los equipamientos para el ocio, como el home cinema.
Sin que lo notemos, una diminuta cámara sigue nuestros pasos y una campanilla anuncia en el interior de la casa que estamos llegando. Una escena, la de nuestra llegada, que podrá ser visionada en cualquiera de los numerosos monitores y televisores de plasma o LCD, que hay dentro de este hogar. Con sólo tocar un botón sobre elmando táctil, se nos permitirá anular el sistema de seguridad de la entrada y abrir la puerta acorazada electrónica.
Muchas funciones
Bienvenido a la casa ideal de esta década, la undécima muestra del estado del arte y de lo que es posible hacer hoy día con la tecnología de domotización de hogares.
La casa parece anticiparse a las propias necesidades de uno, usando lo que sus creadores llaman "inteligencia adaptativa" que nos permite realizar muchas funciones sin necesitar la atención o la intervención de sus ocupantes.
Con tan diferentes y complejos sistemas electrónicos para la seguridad , iluminación, distribución audiovisual, calefacción y aire acondicionado instalados en los hogares actuales, los propietarios han descubierto que necesitan disponer de un controlador maestro que pueda coordinar toda esta concentración de equipos y sistemas
La respuesta se llama MICRODOMO
A diferencia de muchos mecanismos similares, este sistema de integración no requiere cableados especiales: opera con todo tipo de voltajes y puede instalarse en cualquier casa. La seguridad es una buena parte del paquete.